Phyllis Young, la Malcolm X de los lakotas de Standing Rock

Esta líder amerindia es miembro de la Nación Dakota-Lakota, además de representante electa del consejo tribal de la reserva de Standing Rock

“Chante waste’ nape’ ciyuzapi. Mni uha najin win hemachiyapi. Reciba un apretón de manos desde el corazón. Me llamo “Mujer que está en el agua”, aunque se me suele conocer por mi nombre americano, Phyllis Young”, nos dice a modo de presentación una de las líderes más emblemáticas del pueblo lakota. 

Phyllis Young

Madrid | Ferran Barber. Hoy se casa su hija, así que anda con prisa, y aún así saca tiempo de su agenda para cruzar unas palabras con los periodistas españoles, descendientes de los europeos que sumieron a su pueblo en las hieles de la colonización.

1492 es una fecha aciaga para estos nativos sioux de espíritu irredento a los que Hollywood caricaturizó en sus western. Por lo demás, las cosas no han cambiado demasiado, y si lo han hecho, es a peor. Según la activista Phyllis Young, los suicidios están devastando a las comunidades jóvenes de los bisnietos de Toro Sentado, todavía tratados a menudo como “bestias”, de acuerdo a la doctrina papal hecha suya por España en tiempos de la Conquista.

Esta líder amerindia es miembro de la Nación Dakota-Lakota, además de representante electa del consejo tribal de la reserva de Standing Rock. Durante cuarenta años, peleó mano a mano junto al líder libertario Russell Means. El actor amerindio que en su día encarnara al jefe Chingachgook en El último mohicano murió en octubre de 2012 de un cáncer de esófago, dejando tras de sí un legado activista que inevitablemente invita a describirlo como el Malcolm X de los lakotas.

Al igual que el líder afroamericano, Means fue durante muchos años el azote de los “tío Tom” de las reservas, los consejos tribales a los que mil veces acusó de “vichys de pacotilla”, de colaboracionistas y de “marionetas del Gobierno”.

Los lakota son un pueblo de la tribu sioux que originalmente habitaba en las márgenes del río Misuri. El empuje de los europeos los obligó a abandonar sus formas semisedentarias de vida y los forzó a tornarse nómadas y a ocupar de forma sucesiva los territorios situados en los estados de Minnesota, Dakota del norte y del sur, Nebraska y Wyoming. El exterminio de los bisontes, el alcohol, las enfermedades y el Séptimo de Caballería hicieron el resto. Sioux era Toro Sentado y sioux era también el jefe indio que derrotó y mató al general Custer y a 210 de sus hombres en la batalla de Little Big Horn, (1876). Jamás rindieron su libertad sin plantarle cara al enemigo.

-Diásporas. Si me permite la frivolidad, se diría que John Wayne no los mató a todos, lo cual no significa que no sigan haciendo frente ustedes a una auténtica persecución. Son ustedes unos supervivientes.

-Phyllis Young. Sí, es cierto. Los lakota han sobrevivido a increíbles odiseas. Y si no, eche un vistazo a nuestra historia. En 1890, nuestra gente fue cazada y castigada en Wounded Knee; condenada a morir de hambre, ahorcada y masacrada. Y todo porque derrotamos militarmente a los Estados Unidos y al general George Custer catorce años antes. Fíjese que en 1862, el presidente Abraham Lincoln firmó una orden ejecutiva en la que condenaba al ahorcamiento a 37 dakotas. Y ello sucedió justamente al mismo tiempo en que ordenaba liberar a los afroamericanos. Más tarde, desde 1910 a 1978, nuestro lenguaje, culturas y costumbres fueron prohíbidas por las políticas gubernamentales.

-Diásporas. Definitivamente, los western jamás hablaron de ello. Hollywood tampoco dedicó jamás una película a la política de asimilación de su comunidad, institucionalmente promovida por el Gobierno norteamericano.

-Phyllis Young. Así es, a partir de los cincuenta, los indios fueron enviados a las ciudades, para mezclarlos entre el resto de la gente. Así que en la actualidad, la mitad de la población indígena vive en los núcleos urbanos y el resto, en las reservas. Aquí, por ejemplo, en la reserva de Standing Rock, viven unas 8.000 personas. La mitad de nuestra gente está del lado de Dakota del norte y la otra, en Dakota del sur. Otros 8.000 de los nuestros viven fuera de las reservas, en diferentes ciudades norteamericanas.

Russell Means.

-Diásporas. Y algo después comenzaron a crearse los primeros movimientos para la defensa de los derechos de los nativos americanos.

-Phyllis Young. Sí, a raíz de los movimientos de protesta contra la guerra de Vietnam de los sesenta, hispanos y negros articularon movimientos de defensa de sus derechos básicos. También los indios hicimos lo mismo. El nuestro fue fundado en Minneapolis para protestar por la brutalidad policial contra los indios. Después, se crearon oficinas en otros lugares como Oklahoma, Cleveland o Canadá. A principios de los setenta, ocupamos durante 71 días el pueblo de Wounded Knee en protesta por la represión de la que estábamos siendo víctimas y por los asesinatos de algunos de los nuestros. Wounded Knee es un lugar muy emblemático para nosotros, porque allí se halla la tumba de los 300 indios asesinados el 29 de diciembre de 1890. Entre ellos había hombres, mujeres y niños…

-Diásporas. Fue también en los setenta cuando declararon ustedes la independencia de la llamada Nación Oglala.

-Phyllis Young. Concretamente, en junio de 1974 organizamos una conferencia fundacional del Consejo para el Tratado Internacional Indio. Nuestros objetivos eran muy simples. Apoyar la declaración de independencia aprobada un año antes en Wounded Knee y crear una embajada en Naciones Unidas. Fíjese que los asesinatos de lakotas continuaron durante aquellos años. El propio Russell Means fue disparado en Standing Rock. Le alcanzó una bala de la policía de Asuntos Indios.

Durante más de un siglo, a los indios se les había prohibido hablar su lengua y lo que es todavía peor para nosotros, desde 1910 a 1978, se nos prohibió nuestra espiritualidad

-Diásporas. ¿Y que le impulsó a ustedes a acudir a Naciones Unidas?

-Phyllis Young. Piense usted que las patologías sociales que había causado en nuestro pueblo el colonialismo eran terribles.

-Diásporas. ¿A qué se refiere?

-Phyllis Young. En 1978, tres generaciones de indios habían sido obligadas a acudir a las llamadas “boarding schools” [centros educativos establecidos a finales del siglo XIX para educar a los nativos de acuerdo a los estándares de vida euro-americanos]; durante más de un siglo, a los indios se les había prohibido hablar su lengua y lo que es todavía peor para nosotros, desde 1910 a 1978, se nos prohibió nuestra espiritualidad, y ello incluía la “danza del sol”.

-Diásporas. ¿Me está diciendo usted que el “democrático” gobierno de los Estados Unidos no garantizaba la libertad de credo de los nativos americanos?

-Phyllis Young. En efecto, así es. En 1974, cuatro indios desafiaron la prohibición y representaron el ritual de la danza del sol en la reserva del río Cheyenne, en Dakota del sur. Cuatro años después, el Congreso aprobó un acta que garantizaba por primera vez nuestra libertad religiosa y el derecho a la vida, pues ese es el sentido ritual de la danza del sol: vivir. Imagínese: ¡tres generaciones de niños, de chicas y chicos, sin derecho a celebrar sus ritos sagrados o a hablar su lengua o a crecer de acuerdo a su cultura… completamente desconectadas de sus ancestros! Naturalmente, hubo muchos de los nuestros que mantuvieron de manera soterrada nuestros ritos, lengua y cultura. Pero de todos modos, ¿a quién puede sorprenderle que el alcoholismo o el suicidio se haya convertido en una auténtica epidemia?

-Diásporas. Lo cierto es que algunas de sus reservas no se diferencian en mucho de un bidonville africano o una favela brasileña.

-Phyllis Young. En nada. Así es. Tenemos una de las esperanzas de vida más bajas del mundo, muy próxima a Haití y muchos países africanos.

-Diásporas. También tienen una tasa de suicidio semejante a la de Lituania o Rusia, los dos países con los índices más altos de Europa…

-Phyllis Young. El fenómeno comenzó a mediados de los noventa. Por aquel entonces creamos algunos programas de prevención del suicidio que hemos mantenido hasta nuestros días.

-Diásporas. Lo que, por otra parte, no ha impedido que muchos adolescentes nativos sigan quitándose la vida.

-Phyllis Young. Sí, recientemente tuvimos once casos en la Nación Oglala. Ayer, sin ir más lejos, hubo otro en la reserva de Standing Rock. Considerando que somos una pequeña comunidad en términos numéricos, están devastando a nuestra gente. Obviamente, el suicidio es el resultado directo de estar viviendo bajo condiciones de colonialismo, por la imposición de una cultura ajena, por el dolor intergeneracional transmitido a través de la memoria colectiva y originado por el expolio de nuestras tierras y la destrucción de nuestra cultura y nuestro lenguaje. Quizá el suicidio sea honorable entre la gente de ISIS o en Japón, pero no entre los nuestros. Es contrario a nuestra espiritualidad.

-Diásporas. Usted fue una persona muy cercana al recientemente fallecido Russell Means, el, por así decirlo, Malcolm X de los lakotas, más conocido en Europa por su interpretación en El último mohicano.

-Phyllis Young. Sí, conocí y traté a Russell durante 45 años. Fue el profeta y patriota lakota más grande de todos los tiempos. Conectó a varias generaciones, porque llegó a conocer a jefes tradicionales y mujeres guerreras que vivieron en libertad. Y como sabe, fue a prisión por sus creencias, exactamente igual que nuestros jefes Toro Sentado y Caballo Loco.

-Diásporas. Tanto Russell como usted y muchos de los suyos llevan varios años peleando para que la comunidad internacional reconozcan sus derechos nacionales. Llegaron incluso a contactar con líderes políticos de Bolivia, Chile y Suráfrica, entre otros países. No parece que haya habido algún avance.

-Phyllis Young. Russell tenía previsto reunirse con Evo Morales en septiembre de 2011 en Nueva York, pero el encuentro tuvo que cancelarse debido al deterioro de su salud. Se suponía que yo iba a ser un miembro de esa delegación. Y lo cierto es que alguien debe continuar con ese trabajo de diálogo. Un profesor cubano -Miguel Alfonso Ortiz- realizó un estudio de los tratados indígenas para Naciones Unidas. Las recomendaciones de este ensayo no fueron implementadas, pero el trabajo es una herramienta fabulosa con principios internacionales legítimos que deberían ser aplicados en los territorios sujetos a tratados. Creemos que la Organización para los Estados Americanos (OEA) debe refutar la doctrina del descubrimiento basada en las bulas papales. Estas fueron aplicadas a través de los reyes de España, quienes enviaron sus conquistadores amparados por la idea de que los indios eran unas “bestias vagabundas”. De acuerdo a esa filosofía, las tierras de los indios podían ser tomadas libremente.

-Diásporas. Y esa es justamente también la filosofía que parece alentar a las compañías de hidrocarburos que operan en su territorio…

-Phyllis Young. Fíjese que ahora mismo nos estamos enfrentando a 55 proyectos de gasoducto que violan los derechos al agua de los lakota. Sus trazados discurren bajo el río Missouri y violan abiertamente la legislación vigente. Hay algo que está claro: los lakotas están dispuestos a morir para detener todo este macroproyecto del oleoducto Keystone, vetado por el propio presidente Obama. Según lo vemos, lo que están intentando sacar adelante es un crimen contra la humanidad y la Madre Tierra.

*Información originalmente publicada el 20/06/2015

© Copyright por Ferran Barber | Diásporas & Público 2015

Categorias
MagazineNombres propios

VERITAS filia temporis. Reportero. dos o mas veces guardameta. Más de 25 años dando cuenta de los rotos y los descosidos del planeta. Autor de una novela, dos libros de viaje y realizador de varios documentales sobre temas informativos de actualidad. Allere flammam VERITAS.
8 Comentarios sobre esta entrada
  • Anónimo
    6 marzo 2017 at 6:08 pm

    Completamente de acuerdo. Puntualizanto que esto ocurrió hace 500 años con la humanicad saliendo de la edad media.
    En Australia los aborigenes fueron considerados por sus colonizadores como fauna hasta bien entrado el siglo XX.

    Ya esta bien el mea culpa. Ya pasaron muchas generaciones desde aquello y si America Latina y los Nativos Americanos estan como estan hoy, es debido a otros motivos politico-economicos no solo historicos y el 'descubrimiento' de America.

  • Anónimo
    6 marzo 2017 at 6:08 pm

    Los europeos en general y todos por igual, no. Algunos, como por ejemplo, los anglosajones han dejado muchísimo más que los demás de esta negativa herencia.

  • Jose Miguel Pintor / Mail: jose.m.pintor@gmail.com
    6 marzo 2017 at 6:08 pm

    ¿Tu te sientes genocida? Yo no. Siempre ha habido buenas y malas personas en cualquier época, país y cultura. ¿Te sientes responsable de lo que hicieran Colón y los demás conquistadores? Mayas, incas y aztecas eran conocidos por hacer sacrificios humanos y no creo que responsabilicemos a las generaciones actuales de esos sacrificios.

  • Anónimo
    6 marzo 2017 at 6:08 pm

    La leyenda negra se empeñó en hacer creer que el genocidio amerindio fue cometido por los españoles, pero la verdad es que mientras hispanoamérica sigue poblada fundamentalmente por indios y mestizos, los anglosajones en los países americanos ocupados por ellos han reducido a la población nativa a animales encerrados en un zoo y en vías de extinción.

  • JMR
    6 marzo 2017 at 6:08 pm

    Desgraciadamente las reservas indias se han convertido en autenticos ghetos, donde proliferan las drogas y el alcohol, entre todos han sido capaces de degradar a estas orgullosas razas, a las condiciones humanas mas deplorables, y lo que es peor esto no lleva camino de cambiar.
    Los descendientes de los habitantes originales de las Grandes Praderas, se merecerian mucho mas del Gobierno USA, despues de haberlos literalmente masacrado durante la segunda mitad del Siglo XIX,…

  • Potemkin
    6 marzo 2017 at 6:08 pm

    Muy buena entrevista…. la verdad es que haceis unos contenidos estupendos ene ste suplemento de publico… animo…!!!

  • Anónimo
    6 marzo 2017 at 6:08 pm

    Esta es la herencia que hemos dejado los europeos por el mundo y que tanto nos vanagloriamos de ella , en vez de aceptar que eramos y seguimos siendo unos genocidas . ¡ verguenza !

  • Anónimo
    6 marzo 2017 at 6:08 pm

    En la tercera guerra mundial que se aproxima, iniciada por la Usa, los blancos en América van a quedar diezmados y casi exterminados y los que logren sobrevivir nunca se les permitirá gobernar ese continente, ya que Rusia entregara a la razas Indígena todo el continente lo mismo que han echo con la raza esquimal novada de los Esteps y Siberia, y España estará implicada porque será parte de la federación Rusa una vez liberada del fascismo y sea una verdadera republica democracia

  • Deja una réplica

    Te podría interesar también